virtual dream

es el año de empezar a escribir

En tiempos en los que todos estamos chronically online en mayor o menor medida (si estás leyendo esto doy por hecho que tú también), coger papel y boli y escribir algo sin ánimo de compartirlo con el mundo entero se siente, de cierta forma, un refugio. Crear algo sin la intención de ser brillante ni productivo, sin testigos ni filtros. Existen muchas formas de escribir un diario. Hay apps para el móvil, puedes abrir un documento de texto en tu ordenador... pero sinceramente ninguna de esas cosas podrá equipararse jamás a lo analógico, a la sensación de pasar las páginas meses y años después.


un bluit mío después de, efectivamente, rajar una hoja al escribir en medio de un ataque de ira